DEBIDO A LA PREVARICACIÓN INDUDABLE DE LA JUNTA
MÁLAGA NECESITA
UN ALCALDE
MENOS PRUDENTE
Hace años, tal vez en una emisora nacional,
Francisco de la Torre dijo que “fue un error tremendo que Málaga se sometiera a
la junta” No se le ha vuelto a oír nada semejante. Elías Bendodo, que es un tío
muy culto y está muy bien infirmado de lo que ocurre en toda la provincia,
conoce a fondo y en detalle las marginaciones y ofensas de la junta a Málaga.
Todos los miembros malagueños del PP saben tanto como Delatorre y Bendodo, pero
llegó su partido y les mandó callar. Porque el primer objetivo de todo partido
es conseguir mucho poder que le permita colocar a muchos de los suyos ganando
grandes sumas. Aunque su propuesta para presidir la junta sea Moreno, cuya
propaganda parece que la diseñase un enemigo suyo.
Todo apunta a que el PSOE da a Málaga electoralmente
por perdida, pues ninguno de sus cargos abre la boca ante las afrentas y
posibles prevaricaciones de la junta contra Málaga. Además, mantiene como
candidata a la gaditana que vive en Mijas, aunque todos sabemos que tiene menos
posibilidades que una papelera en el fondo del mar de Alborán. Esta señora sabe
tan poco de Málaga, que convoca reuniones de militantas y si una de ellas le
dice que necesita una papelera a la puerta de su casa, va y convoca una rueda
de prensa para decir que “faltan papeleras en Málaga”, aunque haya rincones de
la ciudad donde hay tantas que llegan a ser molestas o poco estéticas.
De I.U. tampoco debemos esperar nada, puesto que es
corresponsable de las enormes y obscenas afrentas que la junta nos ha propinado
los últimos tiempos, sobre todo a cargo de su ex concejala cordobesa.
No podemos esperar que ningún político,
aunque sea
natural de Málaga,
abra la boca para indicarnos el camino más rápido para
salirnos
de este invento diabólico y destructivo.
Quien caiga en la tentación de creer a los políticos
junteros que vienen a decirnos que vivimos en el paraíso o dé por buenas las
cuentas tramposas que nos hace la junta, debería recordar que las prospecciones
bancarias de los años setenta situaban a Málaga como la tercera o cuarta
población de España en 1993, y mucho antes, como la ciudad más próspera y
dinámica de la mitad sur de España. En todo o en parte, todo eso lo han
impedido con las órdenes que Alfonso Guerra dio al PSOE contra Málaga.
Con frecuencia, la prudencia es la principal enemiga
de la valentía y la gallardía. En esta hora amarga en que se nos roba y miente
tanto, necesitamos un político valiente y gallardo. POR LO TANTO, NECESITAMOS
UN ALCALDE LO MÁS IMPRUDENTE POSIBLE.
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malagaviva@yahoo.es
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